Durante los últimos meses, los consumidores españoles se han beneficiado de una reducción temporal del IVA aplicado a determinados suministros energéticos. Sin embargo, desde el 1 de junio de 2026, el IVA de la electricidad y el gas ha vuelto al tipo general del 21%.

Este cambio fiscal puede tener un impacto en el importe final de las facturas, por lo que es un buen momento para revisar cómo tienes contratado tu suministro y comprobar si puedes optimizar tu consumo y tus costes energéticos.

¿Por qué ha vuelto el IVA al 21%?

La reducción temporal del IVA formaba parte de las medidas adoptadas para aliviar el impacto de los elevados precios de la energía.

En el caso de la electricidad, el IVA se había reducido temporalmente del 21% al 10% para determinados contratos, mientras que el gas también había contado con una reducción temporal.

Al cumplirse las condiciones previstas para la finalización de estas medidas, desde junio se recuperó el tipo general del 21%.

Además del IVA, también se produjo la recuperación del tipo habitual del Impuesto Especial sobre la Electricidad, que pasó del 0,5% al 5,11269632%.

¿Cómo afecta el IVA del 21% a tu factura de la luz?

El IVA se aplica sobre el importe de la factura eléctrica una vez calculados los diferentes conceptos que la componen.

Por eso, cuando aumenta el tipo de IVA, el importe final que paga el consumidor también puede aumentar, aunque su consumo de electricidad sea exactamente el mismo.

Y aquí hay una cuestión importante: no todo lo que pagas en tu factura depende de los impuestos.

Tu factura también está condicionada por factores como:

  • La potencia que tienes contratada.
  • La energía que consumes.
  • El precio de la energía establecido en tu tarifa.
  • Los peajes y cargos regulados.
  • Los servicios adicionales que tengas contratados.
  • El tipo de tarifa que hayas elegido.

Por eso, ante un cambio fiscal, no basta con asumir que la factura va a subir. También conviene comprobar si las condiciones de tu contrato siguen siendo adecuadas.

¿Es un buen momento para revisar tu tarifa?

Sí.

De hecho, los cambios en la fiscalidad energética son una buena oportunidad para hacer algo que muchas familias posponen: revisar su factura de la luz.

Es habitual mantener durante años la misma tarifa sin comprobar si continúa siendo competitiva o si se ajusta realmente a nuestros hábitos de consumo.

Una revisión puede ayudarte a detectar, por ejemplo:

Una potencia contratada superior a la necesaria.
Si tienes más potencia de la que realmente utilizas, podrías estar pagando de más cada mes.

Una tarifa que no se adapta a tus horarios.
Dependiendo de cuándo concentres tu consumo, puede haber opciones más adecuadas.

Servicios adicionales que ya no necesitas.
Conviene comprobar qué conceptos aparecen en tu factura y qué estás pagando realmente por ellos.

Una oferta que ya no resulta tan competitiva.
Las condiciones que eran interesantes cuando contrataste una tarifa pueden no serlo actualmente.

¿Qué puedes hacer para reducir el impacto en tu factura?

Aunque los impuestos no estén bajo tu control, sí puedes actuar sobre otros elementos de tu consumo y de tu contrato.

1. Revisa tu potencia contratada

La potencia determina una parte fija de tu factura. Si tienes contratada más potencia de la que necesitas, puede ser interesante valorar un ajuste.

2. Analiza cuándo consumes electricidad

Lavadoras, lavavajillas, termo eléctrico, climatización y otros aparatos pueden representar una parte importante del consumo del hogar.

Conocer tus hábitos te permite valorar si una tarifa con diferentes periodos horarios puede adaptarse mejor a tu situación.

3. Comprueba el precio de tu energía

No todas las tarifas tienen las mismas condiciones. Revisar el precio del kWh y las condiciones asociadas es fundamental para saber cuánto estás pagando realmente.

4. Revisa tu factura completa

No te quedes únicamente con el importe total. Comprueba potencia, consumo, impuestos, servicios adicionales y cualquier otro concepto incluido.

5. Busca asesoramiento antes de cambiar

Comparar tarifas por tu cuenta puede resultar complicado cuando entran en juego diferentes precios, descuentos, condiciones y modalidades de contratación.

Contar con asesoramiento profesional puede ayudarte a tomar una decisión con más información y evitar cambiar simplemente porque una oferta parece más barata a primera vista.

Gesconnovit: te ayudamos a revisar tu situación energética

En Gesconnovit, como socio colaborador de Iberdrola, ponemos nuestro conocimiento del sector energético al servicio de nuestros clientes.

Analizamos tus necesidades y tu situación actual para ayudarte a encontrar una solución que se adapte mejor a tu consumo.

Porque ahorrar en energía no consiste únicamente en consumir menos. También consiste en tener un contrato adecuado para lo que realmente necesitas.

Si hace tiempo que no revisas tu factura, este puede ser un buen momento para hacerlo.

Contacta con Gesconnovit y descubre si puedes optimizar tu suministro energético.